Domingo 22 de Marzo, 2009.-
Tras la algarabía vivida la semana pasada tras las elecciones Presidenciales y el gane de Mauricio Funes y el FMLN, es justo y necesario retomar la temática original de esta bitácora, la cual es básicamente el asfalto, el paisaje y la aventura. Esta vez, junto a mi Preciosa Irene, nos dimos un merecido relax visitando uno de esos pueblitos ideales, en los cuales la palabra delincuencia no existe, y sin estar tan alejado de la gran ciudad, se puede vivir en un lugar con un clima envidiable, con gente amistosa, con infinidad de paisajes; una pequeña ciudad con su propia historia, y con una calle de acceso llena de sorpresas, hermosas vistas; y con un reto de montaña que vale la pena recorrer. Este fin de semana, nos dimos una escapada recorriendo la ruta de la cumbre, visitando la hermosa y apacible villa de Comasagua, esta vez a bordo del mimado picup de mi linda compañera.
Comasagua, es una tranquila villa de calles de piedra y adoquín, ubicada a 28 kilómetros al sureste de San Salvador. Esta pequeña urbe se ubica en medio de la Cordillera del Bálsamo, formación montañosa producto de la interacción de las placas tectónicas de cocos y del caribe; la cual goza de fama por sus hermosas vistas, tupidos bosques de frutales y árboles de bálsamo, los cuales le dan su nombre a esta cordillera, la cual alberga una especie que solamente se da en esta zona. De este peculiar árbol, se extrae su resina, la cual es comercializada en el mundo y usada en la medicina y en la industria de los cosméticos. El Salvador, es aún uno de los mayores productores de este material, el cual es recolectado artesanalmente por muchos pobladores de esta hermosa cadena montañosa.
Nuestra visita a la Villa de Comasagua, que en el nahuatl de nuestros antepasados significa "joya de venados de cola blanca" incluyó una caminata por el casco urbano, adornado por hermosas fachadas de zinc con acabados de madera, una nueva iglesia católica, la cual fue construida por el Gobierno Venezolano, luego del fatídico terremoto de enero de 2001, el cual afectó grandemente a esta población y a otras a lo largo de la cordillera del Bálsamo como Jayaque, Teotepeque, Talnique y Santa Tecla, donde se desplomó buena parte de la montaña sepultando a varias comunidades que fueron construidas en las faldas de la cordillera.
El acceso a esta hermosa villa es a través de una calle digna de cualquier aventurero, una calle angosta llena de empinadas cuestas, hermosos paisajes, curvas cerradas, que invitan al conductor a conducir con una dosis de prudencia ya que en algunos tramos la calle se vuelve un tanto peligrosa por sus curvas y sus tramos angostos. Para el viajante curioso que desee visitar esta ciudad, debe tomar la ruta al Puerto de La Libertad y desviarse al oriente de esta en la intersección ubicada en el nuevo retorno hecho cerca de la residencial Villa del Mar, ubicada a 3 kilómetros del redondel conocido como "Vía Shell". El viaje tarda unos 40 minutos, pero es una ruta que vale la pena explorar por sus envidiables bellezas.
Entre los atractivos que Comasagua tiene para el visitante, podemos mencionar el Peñón de Comasagua, una elevación rocosa ubicada a unos cuantos kilómetros al sur del casco urbano, también se puede visitar la alcaldía municipal e informarse como hacer una caminata por los balsamares y según entiendo hay una finca cafetalera de la zona que promueve la cultura del café y realiza tours en los cafetales y beneficios de la zona. También el buen comer y el paisaje se conbinan en una oferta tentadora llamada "El Mirador de La Giralda" un restaurante de montaña con una vista envidiable y un ambiente perfecto para deleitar un café o degustar lo mejor de la comida típica Salvadoreña. Este hermoso lugar se ubica un kilómetro antes de llegar al desvío hacia la ciudad de Comasagua. No logramos entrar por lo lleno que se hallaba este lugar, pero he oído muy buenos comentarios de este restaurante y su mirador.
Hay un dato que no quiero dejar pasar en esta nota y es lo relacionado con la limpieza. Es de felicitar al Señor Alcalde y a la población en general de esta localidad por tener una hermosa ciudad, muy aseada y ordenada. Nuestras felicitaciones. Todas las municipalidades, grandes y pequeñas deberían de ejemplizarse en esta ciudad, la cual desde ya puedo declarar como la ciudad más limpia de El Salvador, pues hasta el día de hoy no había visitado una ciudad que le dedicara tanto a este rubro tan importante.
Tras nuestro recorrido por las calles de la ciudad, dispusimos el retorno a la capital, esta vez con este servidor al volante, ya que la vía dejó exhausta a mi querida Irene, quien me cedió el volante en el viaje de retorno. Como siempre, invito al local y al foráneo a coger mapa y disfrutar la carretera, el descubrimiento y la aventura. Dejo para ustedes una pequeña galería fotográfica de este paseo para su deleite.
Desde la ruta de la cumbre pueden apreciarse paisajes como este, en el cual se puede observar parte de Santa Tecla, Antiguo Cuscatlan, San Salvador y Soyapango; así como el Cerro de San Jacinto
En esta imagen, se puede aprecir parte de la ciudad de Santa Tecla y al fondo, el volcán de San Salvador y parte de la ciudad capital.
Durante nuestro viaje, pudimos deleitarnos con vistas como esta, en la que se puede observar con claridad al hermoso Izalco, y el imponente Ilamatepec.
Durante nuestro viaje, pudimos deleitarnos con vistas como esta, en la que se puede observar con claridad al hermoso Izalco, y el imponente Ilamatepec.
Comasagua, a pesar de su destructivo pasado, aún conserva hermosas fachadas de zinc y madera, como esta que muestra hermosos acabados en sus puertas
Fachadas como esta son comunes en esta villa y en otras a lo largo de la Cordillera del Bálsamo. Muchas de estas estructuras se jactan de ser centenarias
Una vivienda abandonada sirve como hogar a varias palomas. Muchas de estas estructuras tienen madera de bálsamo en su construcción.